La mayor parte de Europa ha continuado moviéndose hacia una red más inteligente, más eficiente, en gran medida basado en las energías renovables, en contraste con las plantas de carbón o nucleares.

Hay suficiente confianza en la energía solar. Francia, sin embargo, sigue dependiendo en gran medida de la energía nuclear, que proporciona más del 80% de su energía en el año 2012. Con el fin de reequilibrar esta matriz energética, el Parlamento francés aprobó una ley que requiere que todos los edificios comerciales nuevos  tengan un techo en el que esté al menos parcialmente cubierto con paneles o plantas.

El gobierno francés acaba de aprobar una ley según la cual los tejados de los nuevos edificios que se construyan en zonas comerciales, deberán estar cubiertos, total o parcialmente por techos verdes o placas solares.

Instalación de jardín con placas solares

Instalar una cubierta vegetal sobre el tejado de un edificio tiene grandes beneficios. En las áreas urbanas, por norma general, escasean las zonas verdes y esta es una forma de aprovechar el limitado espacio y estar en contacto con la naturaleza.

Las cubiertas vegetales en los tejados de los edificios también contribuyen al ahorro energético, pues posibilitan que haga falta menos energía para calentar o enfriar (en función de las necesidades) un edificio. Lo mantienen más caliente en invierno y más fresco en verano. Además permite acoger la fauna autóctona, ayudan a observar el agua de lluvia, reduciendo la escorrentía, reduce el efecto urbano de isla de calor y reduce la contaminación metropolitana.

Con esta propuesta Francia se pone al día en el desarrollo de la energía solar, frente a otros países como Alemania. Esperemos que otros gobiernos sigan estas políticas medioambientales.